Depende de la luz con qué lo veas

Desde la camiseta verde que usas para ir al campo a la etiqueta roja del envase de coca-cola todos ellos son productos cuyo color se debe a una refracción difusa de las longitudes de onda (colores) que no pueden absorber. Dado que el color de estos objetos es producto final de la luz que reciben es fundamental controlar y considerar las fuentes de luz con las que validamos pruebas en la industria de las artes gráficas.

Las condiciones bajo las que visualizamos una prueba son un factor fundamental que debemos tener en cuenta si queremos fiabilidad en la reproducción del color.

Si fuéramos realmente metódicos y precisos en nuestro trabajo en todo el proceso gráfico, desde la fase de diseño hasta la salida final, debería tenerse en cuenta las condiciones de iluminación en las que el consumidor encontrará ese producto. De esta manera, si conociéramos con precisión el tipo de iluminación que posee un supermercado deberíamos realizar todo el proceso y verificar las pruebas bajo ese tipo de iluminación. Dado que este sistema es a la práctica imposible o queda restringido a unos productos muy concretos la CIE (Comisión internacional del color), define varias categorías de fuentes de iluminación estandarizadas o más usuales de las que se valen las industrias de las artes gráficas para sus procesos productivos. Dado que son varias estas categorías la norma ISO 3664 regula las condiciones de observación a las que deben estar sometidas las pruebas de impresión. Esta norma regula las características de luminosidad que deben tener los ambientes donde se comparan originales, evaluación de impresos y pruebas o evaluación de originales en monitores.

Esta norma establece una serie de variables que afectan directa o indirectamente al fenómeno psicofísico de la percepción del color: temperatura de color, rendimiento colorimétrico, metamerismo, iluminancia y reflectancia.

  • La temperatura de color influye directamente en la tonalidad en la que se muestran los colores. No es lo mismo contemplar un objeto de un determinado color bajo la luz rojiza del atardecer que bajo la iluminación de un faro de xenón. La temperatura de color se mide en grados kelvin y se asocian a la temperatura a la que debe elevarse un cuerpo negro para que irradie luz con esa frecuencia. A menor temperatura esta será más amarillenta y cálida, a mayor temperatura más fría y azul. La norma establece que las condiciones de observación deberían realizarse bajo un iluminante D50 que se corresponde aproximadamente a la luz solar en el amanecer.

La temperatura de color de la fuente de luz influye directamente en la percepción que tenemos de los colores, haciéndolos parecer más cálidos o fríos.


  • El rendimiento colorimétrico es un valor que relaciona la correspondencia de color entre la fuente de luz y una fuente de referencia. Este valor suele decaer conforme pasa el tiempo de forma que las fuentes de iluminación sufren una desviación cada vez mayor entre el color de la fuente y el teórico de fabricación. La fuente de iluminación no debe tener un CRI inferior al 90%, lo que se traduce en aproximadamente unas 2500 horas de uso.
  • El metamerismo es un fenómeno psicofísico que se define como la situación en la que dos muestras de color parecen iguales bajo unas determinadas condiciones de observación pero diferentes bajo otras. Suele ser un problema ya que muchas pruebas pueden parecer idénticas bajo un iluminante D50 pero distintas bajo iluminación. natural. Según la norma el índice de metamerismo no debe superar un valor de 4.

El metamerismo es uno de los problemas a la hora de visualizar pruebas bajo un iluminante D50.

  • La iluminancia se refiere a la cantidad de luz que recibe la superficie donde situamos la prueba. Debe ser de 2000 luxes con una desviación permitida de 500.
  • Por último la reflectancia de la zona donde situamos la prueba debe ser de un 10% a un 60% de tono neutro.

La aplicación de las meticulosas medidas aseguran una correcta visualización del color.

Además de estas condiciones optimizadas para la visualización de pruebas impresas, la norma ISO 3664 establece directrices para garantizar la correcta visualización del color en monitores calibrados. El punto blanco de estas pantallas debe corresponderse a un iluminante D65 (6504 K) y la luminancia, en otras palabras la luz que emite la pantalla por unidad de área, debe ser de 100 cd/m2. La iluminación ambiental debe ser inferior a 64 luxes lo cual sitúa la habitación en casi oscuridad y su temperatura de color deberá ser ligeramente inferior a la del monitor. La pantalla además debe ser situada en un entorno donde todos los elementos cercanos (ropa, paredes, mesa de trabajo, etc.) debe ser gris oscuro o negro para evitar reflexiones indeseadas del color que puedan contaminar el área de visualización.

Ejemplo de "cuarto oscuro" digital.

FUENTES
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